Ciudad de México.- El presidente de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano Grijalva, dijo que el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, debe dejar en claro los alcances de su propuesta para un nuevo modelo educativo nacional.
“Espero que los acuerdos entre la Secretaría de Gobernación y la CNTE, cuyo contenido se desconoce, no signifiquen hacer a un lado lo fundamental: el nuevo modelo para elevar la calidad de la educación, condición indispensable para el despegue y desarrollo del país”, indicó.
Para Zambrano Grijalva, el nuevo modelo debe concebirse para por lo menos 30 años, a efecto de formar tanto a las siguientes generaciones de mexicanos, como para preparar a la nueva de educadores.
Esto exige un gran acuerdo nacional para evitar que cualquier alternancia presidencial o cambio en la correlación de fuerzas ponga en riesgo los programas educativos esenciales a largo plazo.
Dijo que el nuevo modelo debe dejar claro “el educar para qué, qué tipo de personas queremos formar, con espíritu democrático, que implica asumir la cultura de la tolerancia, de la diversidad de ideas, de la inclusión, el respeto a los demás; no sólo la democracia política.
“También el espíritu científico e innovador en el que las matemáticas u otras ciencias sirvan para ayudar a resolver problemas de la vida práctica, no para aprender fórmulas que no ayudan a razonar; que identifique las inteligencias y aptitudes en cada educando para ayudar a desarrollarlas, unos más capaces y más inteligentes en unos aspectos que en otros”, agregó.
Todo ello, precisó, para incentivar a los alumnos a estudiar, no «por obligación», sino porque sientan que es una necesidad. Igualmente, todo lo relacionado con la salud física y mental, que tiene que ver con el entorno familiar y socioeconómico de los educandos.
Debemos contar con maestros capacitados a la altura de esas necesidades y de los nuevos retos que se plantean con las tecnologías de la información y la comunicación en este mundo globalizado.
“Por ello el binomio maestro-alumno es fundamental e inseparable, no es uno más importante que el otro, ya que sin buenos maestros no habrá buenos alumnos, pero el alumno debe estar motivado para asumir por qué debe ser un buen educando”.
